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Aquí
van
algunas
recetas
para
sorprender
a
tus
pollitos:
Puré
de
verduras
(a
partir
de
los
4
meses).
Los
vegetales
para
realizar
este
primer
puré
deben
ser
frescos
y
estar
bien
lavados.
En
esta
primera
etapa
es
muy
importante
triturar
bien
los
alimentos
sólidos
para
lograr
un
puré
homogéneo
y
fino.
Para
eso,
puedes
usar
una
licuadora
o
trituradora
de
alimentos.
Si
prefieres
triturar
la
comida
a
mano,
utiliza
un
colador
y
un
tenedor
fino
para
pasar
el
puré,
una
alternativa
práctica
y
económica.
Se
recomienda
comenzar
con
una
sola
verdura
durante
las
primeras
dos
semanas
y
luego
ir
agregándole
más
vegetales.
Los
vegetales
ideales
para
comenzar
son:
zanahoria,
boniato,
papa
dulce
o
batata,
calabacín,
zapallo/calabaza.
Comencemos
ahora
con
la
primer
receta
para
nuestros
pollitos.
Puré
de
zanahoria
Picar
la
zanahoria
o
el
vegetal
elegido
en
trozos
pequeños.
O
bien
poner
en
un
hervidor
o
en
un
colador
sobre
agua
hirviendo
y
cocer
al
vapor
unos
15
minutos,
o
hasta
que
estén
tiernas,
o
bien
poner
en
una
olla,
verter
agua
hirviendo
encima
hasta
cubrir
y
cocinar
15
minutos,
hasta
que
estén
tiernas.
Batir
o
aplastar
con
un
poco
de
líquido
de
cocción
o
de
agua
hirviendo
hasta
obtener
un
puré.
Servir
un
poco
de
puré
en
el
recipiente
del
bebé
y
ofrecer
tibio.
Poner
el
resto
en
cubiteras
esterilizadas
y
congelar.
Sugerencias
-
Preparar el puré líquido, como con la consistencia de un yogurt.
-
El puré de boniato o calabaza no lo prepares con procesadora porque queda pegajoso y con mucho almidón. En su lugar utilice un pasapurés o colador.
Para
recalentar
esta
comida
Recalentar
la
comida
del
bebé
parece
una
tarea
sencilla,
sin
embargo
hay
que
tener
mucho
cuidado
porque
los
alimentos
mal
calentados
o
muy
tibios
pueden
servir
de
caldo
de
cultivo
para
muchas
bacterias,
especialmente
si
se
los
deja
sin
cubrir
en
una
cocina
calurosa
y
se
lo
recalienta
varias
veces.
-
Recalienta solo lo que vas a utilizar en esa comida.
-
Solo recalienta el puré una vez. Es un riesgo para la salud del bebé.
-
Guarda lo que no vas a recalentar en un recipiente con tapa y en la refrigeradora.
-
Recalienta pequeñas cantidades en un recipiente esterilizado y resistente al calor. Introdúcelo en una olla con un poco de agua hirviendo en la base y revuélvelo constantemente.
Papillas
rápidas
(a
partir
de
los
6
meses).
Banana
y
Durazno
Muy
suave
y
saludable
para
tu
pollito
son
la
banana
y
el
durazno.
Por
sus
cualidades
nutritivas,
ya
que
son
ricos
en
fibra,
ácido
fólico
y
vitamina
C,
y
la
facilidad
de
ser
comprados
en
cualquier
estación
del
año
se
lo
presentamos
en
primer
lugar.
Pela
un
durazno
pequeño
y
maduro,
quite
el
carozo
y
pisa
la
mitad
con
media
banana
madura
y
picada.
Ciruela
y
Pera
No
tan
popular
pero
nutritivos
por
ser
fuentes
de
fibra
y
vitamina
C,
la
ciruela
y
la
pera
hacen
un
delicioso
puré
instantáneo.
Pele
la
ciruela
y
quite
el
carozo.
Córtalo
en
trozos
y
aplástalo
junto
con
una
pera
madura
y
blanda
pelada,
sin
semillas.
Mango
y
Banana
Fuertes
en
beta
caroteno
y
vitamina
C
al
mango
y
la
banana
hacen
un
dulce
puré
instantáneo.
Licua
la
pulpa
de
un
cuarto
de
mango
pequeño
con
media
banana
pequeña
y
madura.
Postres
Ricos
(más
de
9
meses).
A
partir
de
los
nueve
meses,
la
comida
sólida
ocupa
un
lugar
cada
vez
más
importante
en
la
vida
de
tu
hijo.
En
esta
etapa,
el
bebé
comienza
a
ser
cada
vez
más
independiente,
ya
puede
agarrar
la
cuchara
solo,
es
capaz
de
rodar,
gatear,
sentarse
e
incluso
caminar.
Postre
de
Vainilla
Ingredientes
Preparación
-
Precalienta el horno durante 10 0 15 minutos a una temperatura intermedia.
-
Vierte la leche en una olla pequeña y colócala en el fuego lento hasta que rompa el hervor.
-
Mezcla lentamente la leche con el huevo, previamente batido, hasta obtener una mezcla consistente y muy lisa.
-
Pasa la mezcla por un tamiz y divídela en dos porciones individuales en dos recipientes que puedas meter en el horno.
-
Coloca ambos recipientes en una fuente de horno y agrega agua hasta que llegue hasta la mitad de la altura de los postres.
-
Hornea el postre durante 15 o 20 minutos o hasta que veas que el postre haya cuajado y esté consistente.
Puedes
probar
con
un
cuchillo
o
un
palillo,
introduciendo
en
el
postre
a
ver
si
sale
sucio.
Si
sale
limpio,
ya
sabes
que
está
listo.
Déjalos
enfriar
y
sírvele
una
ración
de
postre
a
tu
bebé
y
guarda
la
otra
en
el
refrigerador.
La
segunda
porción
debe
ser
consumida
dentro
de
las
24
horas
para
que
no
se
inicie
el
proceso
de
descomposición.
Nota
importante:
si
el
pediatra
te
autoriza,
puedes
ponerle
a
la
mezcla
una
cucharadita
de
cacao
para
hacer
el
postre
de
chocolate.
Pero
es
importante
que
consultes
con
el
médico
sobre
cuándo
te
autoriza
a
introducir
el
cacao
en
la
dieta
de
tu
bebé.
Flan
casero
de
huevo
Ingredientes
Preparación
Prepara
un
caramelo
con
125
gramos
de
azúcar.
Bate
hasta
homogeneizar
3
huevos,
3
yemas,
125
gramos
de
azúcar
molido,
una
cucharadita
de
esencia
de
vainilla
y
medio
litro
de
leche.
Vierte
la
preparación
en
el
molde,
previamente
acaramelado.
Hornea
a
baño
maría
hasta
que
al
introducir
un
cuchillo
salga
limpio.
Otras
sabrosas
recetas
(a
partir
de
los
9
a
12
meses).
Crema
de
calabacín
Pela
y
corta
un
calabacín,
mételo
en
una
cazuela
y
cúbrelo
de
agua
(si
prefieres,
puedes
añadir
una
batata).
Deja
cocer
una
media
hora
hasta
que
esté
blando.
Una
vez
cocinado,
añade
un
quesito
fundido,
dos
cucharadas
de
crema
de
leche
y
licua
los
ingredientes
junto
con
4
ó
5
cucharadas
del
agua
de
cocción.
Una
vez
lista
la
crema,
agrégala
a
los
fideos
que
habitualmente
le
preparas
a
tu
hijo
(¡los
fideos
de
letras
son
ideales!).
Salsa
base
de
tomate
Colocar
un
tomate
en
agua
hervida
durante
un
minuto.
Retíralo
y
pélalo,
colocándolo
bajo
el
agua
fría.
Pártelo
a
la
mitad,
retira
las
semillas,
pícalo
bien
fino.
En
una
sartén
previamente
calentada
coloca
una
cucharada
de
aceite
de
maíz
y
una
de
cebolla
bien
picada;
deja
remojar
durante
dos
minutos
y
vierte
el
tomate
triturado.
Agrega,
si
es
necesario,
una
cucharada
de
caldo
de
verduras.
Deja
cocinar
durante
10
minutos
a
fuego
moderado.
Sirve
esta
salsa
con
pollo
o
carne
procesados
o
con
cualquier
pasta.
Algunos
consejitos
La
comida,
como
fuente
de
energía
y
base
de
la
salud,
desempeña
un
papel
fundamental
en
el
crecimiento
y
bien
estar
de
tu
bebé. Para
el
desarrollo
de
los
pollitos es
fundamental una
alimentación completa
y
balanceada.
Durante
los
seis
primeros
meses
la
leche
materna
constituye
el
mejor
alimento,
pero
a
partir
del
cuarto
mes,
debes
ir
introduciendo
nuevos
elementos
en
su
dieta.
Entre
los
4
y
los
6
meses
y
sin
suspender
la
lactancia,
puedes
ir
incorporando
alimentos
semisólidos
como:
puré
de
calabaza,
zanahorias,
papas,
boniato,
cereales,
carne,
hígado
y
pollo
procesados.
A medida
que
el
bebé
crece,
se
pueden
ir
agregando
alimentos
cada
vez
más
sólidos
como
bananas
y
galletitas
blandas.
Respecto
a
las
bebidas,
puedes
darle
agua
de
filtro
y
jugos
de
frutas.
Desarrolla
su
paladar
Los
bebés
desarrollan
sus
gustos
de
acuerdo
con
los
alimentos
que
les
damos,
aún
durante
los
primeros
meses
de
vida.
La
comida
que
tu
hijo
prefiera
dependerá
exclusivamente
de
lo
que
tú
le
des.
Por
lo
tanto,
vale
la
pena
comenzar
desde
muy
temprana
edad
a
enseñarle
cuáles
son
los
alimentos
sanos
y
nutritivos.
Así
es
cómo
lo
puedes
ayudar:
-
Evita los alimentos dulces, al menos, durante el primer año de vida. Esto te resultará más fácil que tratar de moderar la ingesta de azúcar cuando sea mayor, permítele esta opción en ocasiones especiales.
-
Cuanto más tardes en darle alimentos dulces, mejor. Prepárale alimentos en la forma lo más natural posible, por ejemplo, yogurt sin sabor en lugar de los endulzados o los que contienen mermeladas y frutas enlatadas.
-
Cuando compres panes y galletas, opta por las de harina integral en lugar de la blanca o refinada.
-
No le des todo procesado: haz que mastique. Un bebé que tarda en aprender a masticar no logrará ingerir todos los nutrientes necesarios.
-
Cuando el pediatra te permita darle leche de vaca, haz que la beba sin ningún otro sabor adicional (como fresa o chocolate). Las leches saborizadas tienen un alto contenido de azúcar y el chocolate por ejemplo, hace que el organismo no absorba el calcio en la forma debida.
-
No es necesario salar las comidas. Evita los snack salados para que tu hijo no se acostumbre a comer alimentos con un elevado contenido de sodio.
-
Come lo mismo que tu bebé: practica y enséñale con el ejemplo.
_____________________________________________
Nota:
Puerto
Pollito
no
se
responsabiliza
por
los
datos
aquí
publicados,
ante
cualquier
duda
usted
debe
consultar
con
su
Pediatra
de
confianza.
 
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